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Consumo de vaporizadores en la UniECCi ¿Se está normalizando?

  • Foto del escritor: NORA IDALY OBANDO LONDOÑO
    NORA IDALY OBANDO LONDOÑO
  • 25 oct 2024
  • 5 min de lectura

En los últimos años, los vapeadores han irrumpido en las universidades, convirtiéndose en un fenómeno entre los estudiantes.

En este artículo exploraremos las implicaciones de la normalización del uso de vapeadores en dichas instituciones, específicamente en la UniECCI. 


Por: Yulieth Jaramillo Ramos y Jhoswar Muñoz Tamayo


Cigarrillo electrónico de dispositivo de vapeo, Racool_studio, (S.F), https://www.freepik.es/foto-gratis/cigarrillo-electronico-dispositivo-vapeo_8870963.htm#fromView=search&page=1&position=3&uuid=8b7eea91-2564-464c-bdd3-4c3788325567

Desde hace unos años, el uso de "vapers" ha ganado una gran popularidad entre los jóvenes, incluso en algunos adultos. Lo que alguna vez fue visto como una alternativa discreta al cigarrillo tradicional, ahora se ha convertido en un fenómeno generalizado que parece estar normalizado en los salones, los pasillos y los espacios comunes de la U. Sin embargo, ¿qué implica esta tendencia para la salud y el ambiente académico? Más allá de ser llamada una moda inofensiva, la realidad es que el uso de vapers plantea serias preguntas sobre los efectos en la salud a largo plazo, la dependencia de la nicotina y la aceptación social de su uso en entornos educativos. En este artículo, hablaremos de cómo esta normalización está transformando la vida universitaria.


El uso de vaporizadores en la universidad se ha normalizado a tal punto que ha dejado de verse como algo preocupante, convirtiéndose en casi una parte aceptada de la cultura estudiantil. Sin embargo, esta creciente aceptación es alarmante, lo que inicialmente parecía una alternativa más "sana" a los cigarrillos, resultó ser un nuevo camino para la dependencia a la nicotina, pero ahora disfrazada de modernidad y menos riesgo por su consumo. Los vaporizadores, con sus diseños elegantes y bonitos, con su gran variedad de sabores atractivos, han hecho que muchos estudiantes subestimen los peligros reales para la salud, tanto físicos como psicológicos. Lo más preocupante es la forma en que su uso en espacios comunes del campus ha pasado a ser algo cotidiano, con una falta de regulación o cuestionamiento por parte de los directivos de la universidad. En lugar de tomar conciencia acerca de su uso y sobre las implicaciones de esta práctica, los estudiantes parecen estar ignorando el problema, haciendo que los vapers se utilicen en su rutina diaria dentro de la universidad. Acá es donde se evidencia la falta de control institucional lo cual podría reforzar la idea de que vapear no es más que una moda pasajera, cuando en realidad está contribuyendo a crear una nueva generación de personas dependientes de la nicotina. Teniendo en cuenta esta problemática, es necesario que los educandos tomen conciencia sobre sus acciones y sobre las consecuencias de estas, pues es más que claro que no son adolescentes y están en plena capacidad de discernir qué es conveniente para su salud y su entorno.


En el reglamento estudiantil de la UniECCI, artículo 67 sección B donde se habla de las faltas leves, las cuales se consideran conductas pasajeras, no repetitivas plantea que: “Consumir alimentos, fumar o utilizar teléfonos móviles en los salones de clase, biblioteca, centros de cómputo, auditorios y otros espacios para los que apliquen las mismas restricciones a criterio de la Universidad.” Teniendo en cuenta lo establecido en el reglamento de la institución, consideramos que la ignorancia por parte de los educandos a este documento da lugar a que esta práctica se propague cada día más y se tome como una alternativa que se usa para “liberar” el estrés, sin tener en cuenta lo perjudicial que es el uso de este producto; tal y como lo señala la American Cancer Society:El aerosol (vapor) del cigarrillo electrónico puede contener nicotina y otras sustancias adictivas que pueden causar enfermedades pulmonares, enfermedades cardíacas y cáncer.” Es realmente preocupante que ignoren los efectos que ocasiona este producto solo por la normalización y la popularidad que ha ido recibiendo por la sociedad.


A continuación expondremos las opiniones de diferentes estudiantes de la universidad frente al uso del vaporizador en espacios académicos: 


Una de las preguntas realizadas fue: ¿Sientes que hay información suficiente sobre los riesgos de vapear, tanto en la universidad como en tu vida cotidiana? A la cuál obtuvimos como respuesta que los estudiantes encuestados tienen cierto conocimiento sobre los riesgos que el uso de vaporizadores trae, sin embargo este “conocimiento” no está lo suficientemente profundizado y coincidimos en que se debe reforzar la información acerca de este tema debido a que creen que esta práctica es completamente inofensiva en su salud. 


Además, mencionaron que “todos los estudiantes en la universidad saben lo que es bueno y lo que es malo para ellos y así de sencillo es”, lo que para nosotros resulta ser una clara subestimación a los riesgos del vapeo, dando a entender que, a pesar de la aparente conciencia que dicen tener, existe una falta de comprensión crítica sobre las consecuencias de esta práctica a largo plazo.


Otra de las preguntas realizadas fue: ¿Crees que vapear en espacios como las aulas o los pasillos afecta el ambiente de estudio o convivencia? A la cual obtuvimos como respuestas: “Sí, definitivamente afecta. En espacios cerrados como las aulas, la presencia de vapor puede ser incómoda para algunos, como en mi caso, que sufro de rinitis.”


“Hay compañeros o profesores que pueden no estar de acuerdo con el vapeo, lo que puede distraer la concentración en clase. En los pasillos, aunque es más común, también puede haber molestias, pero es generalmente más aceptado.”

Para agregar a lo mencionado, nos dimos la tarea de hablar con personas que hacen uso de vaporizadores y nos sorprendió la similitud en sus respuestas; pues afirmaron que comenzaron a realizar esta práctica por simple curiosidad y por experimentar, porque dicen que es inofensivo en la salud y no causa ningún daño.


Para concluir, debemos recalcar que la creciente aceptación del uso de vaporizadores en el entorno universitario plantea serias preocupaciones tanto para la salud de los estudiantes como para el ambiente académico al ignorar las normas que la institución tiene con respecto a esta práctica. Aunque muchos educandos sostienen tener un conocimiento básico sobre los riesgos del vapeo, este conocimiento suele ser superficial y no refleja una comprensión crítica de las posibles consecuencias a largo plazo. La integración de esta práctica en espacios comunes ha llevado a minimizar sus peligros, creando una nueva generación que podría depender de la nicotina.


Asimismo, se debe tener en cuenta que la falta de regulación y el escaso cuestionamiento de esta tendencia por parte de las autoridades de la universidad son preocupantes. Es esencial que se fortalezcan las políticas institucionales y se impulse una educación más profunda sobre los efectos negativos del vapeo. Los estudiantes deben reconocer que, aunque el uso de vaporizadores pueda parecer una opción moderna y menos dañina, las repercusiones para su salud y el ambiente académico son reales y alarmantes. Solo mediante una mejor información y regulación se podrá revertir esta situación y fomentar un entorno educativo más saludable y consciente.


Referencias


Universidad ECCI - Cultivando con dedicación un sólido legado educativo. (s. f.). Universidad ECCI. https://www.ecci.edu.co/medellin/

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